Victor Ruiz Somocurcio: El verdadero arte es más que decoración


Victor Ruiz de Somocurcio (Lima - Perú 1975) estudió dos profesiones que están ligadas estrechamente. Egresó primeramente de la UNMSM como filósofo, donde  obtuvo un compromiso con la racionalidad, y más adelante se formó como artista plástico en ENBAPE, donde consigue dominar el trabajo con la emoción. Siente satifacción de haber logrado combinar ambas dimensiones del ser humano, razón y emoción. Su obra pictórica evoluciona constantemente según sus investigaciones filosóficas, por lo que hay periodos con obras más ligadas a la filosofía de Nietszche y otras pinturas más cercanas al existencialismo, donde abarcan temáticas sobre la libertad. Ha transitado desde el surrealismo hasta el simbolismo, pero siempre en un tono reflexivo y de cuestionamiento.

A continuación, esta interesante entrevista:


La pintura me permite elaborar una narrativa que no se puede expresar por otros medios. 

1. ¿Desde cuándo sientes interés por este arte y qué es lo que más te convence de la Pintura, con respeto a los demás artes?

Desde la niñez coleccionaba todo lo relacionado a la historia del arte. También era asiduo lector de todas las biografías de personajes célebre y sacaba patrones de ello, concluyendo que eran los pintores los que tenían las vidas más libres e interesantes con respecto a otros genios destacados como eran los inventores, los científicos, o los filósofos, por lo que me hice la idea de que ser pintor sería lo ideal y más placentero. Así que desde pequeño gozaba pintando, pero al apreciar las obras maestras estas parecían inalcanzables, sentía que nunca estaría listo para emular a mis héroes, además tenía otras alternativas para estudiar por lo que lo fui postergando hasta darme cuenta que era inevitable terminar haciendo lo que soñé desde niño y es difícil que lo deje, porque la pintura me permite elaborar una narrativa que no se puede expresar por otros medios. 

2. Coméntanos sobre el análisis filosófico de tus últimas obras, con respecto a las iniciales. 

Al inicio no me importaba ser muy crudo o provocador, con obras llenas de jaurías de perros o lobos atacando o acechando a sus presas humanas, como una metáfora de la sentencia de Hobbes, “el hombre es el lobo del hombre”, intentaba retratar una narrativa de la despiadada vorágine de la existencia impregnada de violencia, pasiones y maldad, pero buscando salvaguardar la belleza de los personajes, como diciendo que detrás de la apariencia de lo bello hay corrientes ocultas donde se pueden esconder cosas sórdidas, sin embargo en los últimos años he matizado un poco, ya no pongo tantos elementos perturbadores, como ratas y muñecas diabólicas, pero lo volveré a hacer cuando retome mi exploración sobre el bien y el mal, porque no debemos ocultar la parte oscura del mundo. 
Ahora mis obras incorporan más elementos bellos como ninfas, unicornios, ángeles, que utilizo como símbolos, buscando traer elementos de otros tiempos, comunicar el pasado con el presente y futuro, pues todas las épocas están conectadas, en un eterno retorno de lo mismo, y los problemas que aquejaban a los griegos, que fueron los creadores de nuestra civilización, son problemas que prevalecen a través del tiempo, por ello puedo apelar a un mito antiguo como el de la caja de pandora y actualizarlo a nuestros tiempos con el asunto de la contaminación y todos los males que trae nuestra sociedad moderna.  Otro ejemplo es mi dibujo “El reinado de Lilith” es el inicio de una serie donde pretendo plantear o imagina un soñado matriarcado o reino idílico dominado por mujeres, en respuesta a un patriarcado donde los hombres casi todo lo han hecho mal hasta casi destruir el planeta. Eso es lo bello del arte, que puedes jugar con mundos utópicos que aunque no existan, en algún futuro si podrían llegar a existir. Pero esa es una postura filosófica que sigo explorando, así que vendrán futuras obras sobre este tema de revaloración de lo femenino. Voy avanzando en mis pinturas según voy avanzando en mis investigaciones filosóficas. 

El verdadero arte es más que decoración. Distinto es un buen abstracto bien pensado, bien trabajado que requiere mucho talento como por ejemplo las obras de Sean Scully, o Szyszlo. 

3. Qué apreciación tienes sobre la abstracción con respecto a la figuración.

Me gusta la abstracción aunque si vemos la historia del arte, la figuración parece decir cosas más importantes sobre la vida y es más difícil al estar sujeta a mayor crítica porque no puedes fallar ni una línea ya que se lo puede considerar como un error mientras que eso lo puedes pasar por alto en un abstracto. Pero también se nota el abismo entre buenos abstractos y los malos que parece que solo lanzaron una cubeta de pintura y no salen de eso, no evolucionan ni aportan nada más a la cultura, como si escogieran hacer arte abstracto para ahorrarse esfuerzo y no pensar, solo como decoración de paredes, sin mejorar la técnica, ni la elaboración y con cero conocimientos. El verdadero arte es más que decoración. Distinto es un buen abstracto bien pensado, bien trabajado que requiere mucho talento como por ejemplo las obras de Sean Scully, o Szyszlo.

4. La figura femenina está muy presente en tu obra.  Coméntanos un poco desde cuándo nace aquel interés y si has considerado realizar un giro.

Debo admitir que desde la niñez donde el misterio de la mujer aparece con los primeros enamoramientos. En los años ochenta cuando era niño no abundaban las cámaras ni celulares para retener esos instantes memorables, que a esa edad suele ser algo idealizado, es por eso que me exigía a mí mismo capturar esos momentos estelares, gestos, miradas, sonrisas de las muchachas que me gustaban, para convertirlos en algo más trascendental mediante la pintura. También recuerdo que dibujar a los héroes masculinos que pedían en el colegio me fue aburriendo, y terminé buscando mis heroínas femeninas, y allí también entra mi temprana pasión por el cine y Marilyn Monroe y luego fueron llegando todas las otras musas y esa necesidad de inmortalizar la belleza que solo encuentras en la mujer, en un medio que exprese con mayor dignidad la importancia de esas experiencias humanas transitorias más allá de la finitud. Y bueno, el arte es una necesidad existencial por detener la corriente imparable de la vida que deviene inevitablemente en muerte y destrucción de los cuerpos junto a la disolución de su huella de experiencias, pero al menos capturar una imagen, abstraer un instante bello de toda esa vorágine y fijarla para la eternidad, ya es apoteósico, es un gran triunfo de la humanidad. Así lo percibía desde que era niño, el arte como una lucha contra el tiempo que es lo efímero. Por todo ello nunca dejaría la figura femenina pues no encuentro nada más importante que la mujer para expresar ideas o contar historias que deben prevalecer en mis obras.

5. Si tuvieras que elegir entre todas las Pinturas del mundo ¿Con cuál te quedarías?

Son muchas pero creo que entre las que me definen a mí, y me han enriquecido más y hecho disfrutar de la vida y de los sueños que el arte nos proporciona, me quedaría con “El jardín de las delicias” del Bosco.

6. ¿Con cuál de todas tus obras sientes una conexión personal? 

Con todas hay conexiones intelectuales o emocionales, pero un cuadro que titulé “El origen del mal”, aparte de ser producto de una investigación filosófica sobre la esencia del bien y del mal que por muchos años han estudiado los filósofos de todas las épocas, expresa mucho del misterio de la vida expresado en las obras de arte simbolista como esa de Fuseli titulada “La pesadilla”. Mi cuadro me recuerda mucho a esa obra oscura y tétrica que tanto admiraba por horas en la niñez y de alguna manera casi todas mis obras son remisión, porque remiten a otras pinturas, a artistas, a libros importantes, a filósofos o a películas como las del cineasta David Linch. 


Recuerdo que dibujar a los héroes masculinos que pedían en el colegio me fue aburriendo, y terminé buscando mis heroínas femeninas.

7. ¿Qué es lo que te ha enseñado a pintar más allá de lo puramente técnico?

Hay cosas que te enseñan a ser un mejor artista, pues lo puramente técnico no significa nada si no va acompañado de contenido, de una semántica que respalde las obras, por lo que estar bien informado, leer mucho, estudiar, investigar es la principal herramienta del artista, es el caldo de cultivo para la imaginación y la creatividad de tu propuesta. Y por eso en la historia existen personajes tan completos como Da Vinci, las cosas que hacia Leonardo, el Bosco, Klimt y otros no lo puede hacer cualquiera que no se haya preocupado por el conocimiento, por nutrirse en todos los campos posibles. Por eso los artistas de hoy debemos investigar más, escuchar a los que más saben y seguir culturizándonos hasta el final de nuestras vidas.

8. ¿Consideras que se puede vivir de la Pintura en el Perú?

Depende. Modestamente sí, pero si hablamos de vivir llenos de lujos, yo diría que solo de la propuesta personal no. A veces hay que explorar el mercado, y muchos artistas tienen que añadir alternativas rentables más allá de sus propuestas como incorporar tu trabajo a algún tipo de arte utilitario, también está el trabajo de la docencia, o la gestión cultural. No muchos pueden vivir estrictamente solo de su propuesta personal sin salir del taller a realizar toda esa gama de actividades alternas ligadas al arte.

9. Cuéntanos sobre tus actuales actividades y próximos proyectos o presentaciones.

Por ahora alterno mis actividades artísticas con otras pasiones como el escribir guiones, o ensayos, realizar investigaciones, tal vez pueda al fin realizar cine que es algo complicado en Perú y vengo postergando mucho. Sobre la pintura tengo algunas muestras colectivas confirmadas en las que voy a participar en Cuzco y en Europa, sin embargo ya estoy planeando nuevas exposiciones acá en Lima para ver si se concretan para el 2019.




Victor Ruiz Somocurcio: El verdadero arte es más que decoración Victor Ruiz Somocurcio: El verdadero arte es más que decoración Reviewed by Lucía Portocarrero Guzmán on agosto 23, 2018 Rating: 5

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