Libro "De Cara a Dios": Reseña de Marco Martos Carrera




Víctor Armas Regal, un inusitado testimonio

El libro de Víctor Oswaldo Armas Regal ¨De cara a Dios¨, es una sorpresa literaria dentro del panorama editorial del Perú en esta primera mitad de 2017. No es muy frecuente entre nosotros el cultivo de la prosa personalizada. Los que lo hacen, suelen ser personajes de prestigio en otros ámbitos, Luis Alberto Sánchez, crítico literario y político, y Julio Ramón Ribeyro, prosista de ficción. Ambos, en los descansos de sus labores centrales ha hecho “literatura del yo”, cada uno con sus peculiaridades. Sánchez, al hacer su autobiografía, hace una radiografía de la sociedad peruana durante más de medio siglo, con humor, elegante estilo, desparpajo. Desfilan figuras de la política y la cultura nacional, escritores, militares, periodistas, en un vasto caleidoscopio que parece ser una suma vivaz de lo que conocemos los peruanos. Es una biografía que podemos llamar exteriorista, como la poesía de Ernesto Cardenal, cuenta hechos de una manera vertiginosa y amena, atrapa al lector hasta la última página. Lo que apenas conocemos son las interioridades del autor, sus repliegues, sus íntimos sentimientos. En cambio Julio Ramón Ribeyro, a través de sus prosas apátridas, entrega reflexiones agudas sobre la vida diaria, siguiendo el modelo usado en Francia de los carnets. Son párrafos pequeños, destellos filosóficos, como aquellos que hicieron famoso a Emil Cioran, desencantados, pero no divorciados de la vida como ocurre con el pensador rumano. Estas reflexiones personales se complementan con sus cartas a Juan Antonio, misivas dirigidas a su hermano, donde se mezclan puntos de vista personales sobre la política, la cultura, la literatura y la propia familia.
Víctor Oswaldo Armas Regal (1967-2003), era miembro de una numerosa familia de clase media de Trujillo, formada principalmente por abogados y médicos, de sólidos principios y con un profundo sentido de solidaridad en cada uno de sus miembros. Como las antiguas familias romanas que conocemos por la historia, los Armas Regal, como se advierte por el libro que con prosa fluida ha escrito, tienen muy desarrollado el concepto de pater familis, el jefe del clan, que de modo natural iba a corresponder al joven que escribe el testimonio y que  cuando comienza la historia que nos entrega, la suya propia, tiene una vida normal de un estudiante de derecho en la Universidad Católica de Lima, estudioso, con sanas diversiones. Y de pronto, como un rayo, aparece la enfermedad, no aquella común que  sufren todos los seres humanos con frecuencia, sino aquella otra, escondida, sin nombre todavía, poderosa, verdadero anuncio de la muerte. Y este es quid de todo el libro: la presencia sombría de lo oscuro en cada uno de los actos de Víctor Armas Regal. Nunca en un libro escrito por peruanos, está más presente línea a línea, aquel principio enunciado por Heidegger, el hombre como un ser para la muerte. Pero antes de la muerte, en su antesala, está la vida. Sabiéndose destinado para una muerte próxima, Víctor Armas, con elegante estilo, nos entrega un canto a la  vida, un libro lleno de coraje, de aprecio infinito por la solidaridad de toda su familia, padre, madre, hermanos, tíos, primos, y los amigos, y los médicos, entre los que sobresalen los galenos Plasencia y Berenstein que hacen todo lo posible por salvarle la vida, recurriendo a los prodigiosos recursos de la medicina contemporánea, pero también a aquella tradición que viene de Hipócrates y que no es otra cosa que el amor a los seres humanos.
El libro se lee con el mismo interés con el que disfrutamos de una novela: la prosa fluye de manera natural, tiene rasgos de humor sorprendente, como aquella confusión en las primeras páginas, de una sala de espera de una odontóloga, con otra de una ginecóloga, y nos va llevando cada vez más a un mundo donde las esperanzas se van haciendo más pequeñas, diminutas, sin nunca desaparecer. Si al comienzo la espera era para curarse definitivamente, después la aspiración es simplemente convivir con la enfermedad  y, en cada circunstancia, sobrellevar,  solo o acompañado, las hemorragias que parecían incontenibles.  El objetivo final de la vida de Víctor Oswaldo Armas Regal, no fue vencer a la muerte, sino haber luchado bien al enfrentarla. Ahora une su nombre al de otros escritores que la muerte arrebató cuando empezaban a dar sus mejores frutos: Mariano Melgar, Javier Heraud, María Emilia Cornejo.

Pueden encontrar el libro en el stand 134 de la editorial Caja Negra.

Libro "De Cara a Dios": Reseña de Marco Martos Carrera Libro "De Cara a Dios": Reseña de Marco Martos Carrera Reviewed by Cuenta Artes on julio 25, 2018 Rating: 5

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