La Tempestad: Una historia de poder y redención, magia y perdón


Una historia de poder y redención, magia y perdón.
Este año se conmemoran 80 años desde que el centro Cultural Peruano Británico inició sus actividades en nuestro país, contribuyendo en educación y cultura. Cerrando el año con broche de oro, se presentará “La tempestad” de William Shakespeare, dirigida por Roberto Ángeles, y contando con la participación del gran Alberto Ísola, entre un distinguido grupo de actores: Alfonso Santistevan, Fabrizio Aguilar, Gonzalo Molina, Andrés Salas, Eduardo Camino, Rodrigo Palacios, Renato Rueda, Alejandro Guzmán, Gabriel González, Italo Maldonado y Mariananda Schempp.

La obra, adaptada para esta temporada por Alonzo Aguilar y Roberto Ángeles, representa una de las piezas cumbres de la dramaturgia de Shakespeare. Probablemente escrita en 1611, se estrenó el 01 de noviembre del mismo año ante el rey James I, y fue la última obra compuesta enteramente por el autor. Se rumoreaba en dicha época sobre un posible matiz testamentario a cargo de Shakespeare, incluso llegando a entrever una posible alusión del dramaturgo en su personaje “Próspero”. Más allá de dar valides a dichos rumores, se reconoce en la obra una entera madurez artística y humana. En ella, se reconocen temas —y su especial tratamiento— que, según algunos críticos, dan a Shakespeare el reconocimiento de pensador moderno. El naufragio, familiares separados, lo sobrenatural, la reconciliación, la consecución de la felicidad a través del amor, sitúan a “La tempestad” como una obra total.

A palabras de Harold Bloom, crítico especializado en la obra de Shakespeare, la memoria juega un rol importante en “La tempestad”, pues los personajes recalcan el pasado en sus diálogos, y sumergen al público en la consciencia del tiempo, su importancia y efectos, a diferencia de otras obras donde todo el período en que ocurren los hechos, es representado en escena.


El director de la obra Roberto Ángeles nos comenta
La Tempestad probablemente fue escrita en el año 1611 y presentada por vez primera ante el rey James I el 1 de noviembre de ese mismo año. La Tempestad es la última pieza teatral escrita en solitario por su autor y por tal razón se especuló sobre el carácter testamentario de esta obra identificando a su protagonista, Próspero, con la del poeta creador de la obra William Shakespeare. Se reconoce en ella temas y figuras dramáticas tratadas en sus obras anteriores: naufragio, familiares separados, lo sobrenatural, deidades en escena, el contraste entre el pensamiento de una generación mayor y la pureza y honestidad de una generación joven, confusión en el tiempo, reconciliación y consecución de la felicidad a raíz del amor, y una atmósfera mágica; quizá por estas razones los estudiosos de Shakespeare, Vicente Molina Foix y Harold Bloom, coinciden en denominar a esta obra más que como una comedia, un romance. Según la estudiosa Frances A. Yates, el personaje de Próspero estaría inspirado en el mago John Dee, persona controvertida de la corte de la reina Isabel de Inglaterra. 

Harold Bloom señala: “La memoria juega un rol importante en la obra; nos deben decir, y los personajes deben recalcar, qué sucedió en la historia que no es representada en escena; suelen ser obligados a recordar el pasado, y nuestras mentes viajan con las de los personajes para que, paradójicamente, seamos más conscientes de los efectos del tiempo y su importancia en esta obra a diferencia de otras en las cuales el transcurso del tiempo sí es representado en escena”. La versión original completa de La Tempestad, dura 3 horas, que es exactamente el tiempo que transcurre en la ficción. Entre otros contenidos La Tempestad nos deja a través de Próspero la reflexión sobre la similitud entre la realidad y la fantasía en uno de sus monólogos de la obra: “Estos actores, como había prevenido, eran espíritus todos y se han disipado en el aire, en el seno del aire impalpable; y a semejanza del edificio sin base de esta visión, las altas torres, cuyas crestas tocan las nubes, los untuosos palacios, los solemnes templos, hasta el inmenso globo, sí, y cuanto en él descansa, se disolverá, y lo mismo que la diversión insustancial que acaba de desaparecer, no quedará rastro de ello. Estamos tejidos de idéntica tela que los sueños, y nuestra corta vida se cierra con un sueño”. 

            “La tempestad” va desde este sábado 30 de septiembre, de lunes a jueves a las 8:00 p.m., en el Teatro Británico (Jr. Bellavista 527, Miraflores). Entradas a la venta en Teleticket y en la boletería del teatro:
            General: S/ 60  -Jubilados: S/ 40 – Estudiantes: S/ 30

            Lunes populares: General: S/ 45 – Jubilados: S/ 25 – Estudiantes: S/ 20













La Tempestad: Una historia de poder y redención, magia y perdón La Tempestad: Una historia de poder y redención, magia y perdón Reviewed by Cuenta Artes on septiembre 30, 2017 Rating: 5

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