Manuel Munive Maco: Panorama de un investigador



Manuel Munive Maco (Lima, 1971) es graduado en Arte por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha dictado cursos sobre arte peruano en la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, la Escuela Nacional de Bellas Artes y el Instituto Peruano de Arte y Diseño (IPAD). Entre sus últimos libros destaca “Fujita, el dibujante” (2014). 


Transcurría el año 2011 cuando el historiador Manuel Munive, instigado por esa curiosidad que arde dentro de él, se dirigió al distrito del Rímac en busca del legendario dibujante del diario “La Prensa”, Ricardo Fujita. Manuel había sido llamado para participar como curador en una exposición de la labor del dibujante, patrocinada por la Asociación Peruano Japonesa e inmediatamente quedó impresionado con el trabajo del caricaturista. El nikkei de ochenta años de edad lo recibió cordialmente en su morada. Le mostró la colección de dibujos que daban fe de su larga y exitosa carrera e inmediatamente nació en la mente del historiador la idea de un libro. El dibujante, que comenzó su labor en los años cincuenta, estuvo de acuerdo y Manuel Munive puso manos a la obra. 


Dedicó tres años a su realización, seleccionando y escaneando  ilustraciones. “Fujita, el dibujante”, como se llamó el libro, vio la luz en el año 2014 y contó con la colaboración del caricaturista Juan Acevedo en el prólogo. Ese es Manuel Munive Maco. Investigador nato. Si se interesa por un tema, no hay nada que lo detenga hasta sumergirse en las profundidades de aquella materia. Hombre claro y directo al hablar. Formúlale una pregunta y te responderá al instante, sin titubeos. Melómano, admirador de Charlie García y el flaco Spinetta. Amante de los museos. “Cada vez que viajo, voy a los museos y me quedo hasta que me boten”. Lector empedernido. Cuenta con una colección de aproximadamente cinco mil libros en su departamento en el distrito de Breña. Dice haber aprendido a ser frugal. “Es la única forma en la que puedo llevar la vida que tengo”, afirma.




Munive Maco pide un café y un plato de lomo saltado en un cafetín aledaño a su hogar, al que concurre habitualmente. La noche ya cayó sobre la ciudad de Lima pero él me cuenta que ese será su almuerzo. Su labor aquella tarde ha sido agobiante y no tuvo tiempo de comer. Un resfriado de días anteriores lo ha retrasado bastante. Comenzamos nuestra plática y él me sorprende con una inesperada frase: “En el arte casi todo ya está hecho”. Toma un sorbo de café antes de contestar a mi réplica: “¿Entonces, cuál es la finalidad del arte?”.
—El arte está para demostrar que la vida es mucho más que esta porquería cotidiana—responde airoso—. Trabajar, comer, defecar. Hay más que eso.

Pero me advierte que no hay que confundir. El verdadero arte es el que te habla sin necesidad de palabras, el que trasciende a través del tiempo. Aquel que deja sin aliento al que lo ve. En su opinión, artistas que realicen ese arte hoy en día en el Perú sólo son entre diez y quince. “Para mis colegas habrá cincuenta artistas que valgan la pena, para mí solo hay diez”, expresa ratificando su teoría de que en esta vida, lo que más lo exaspera es ser parecido a todos. Le pido que me mencione dos nombres entre esos diez. “José Luis Carranza y Eduardo Villanes”, me responde instantáneamente. Y, en su teléfono móvil me muestra las obras de estos artistas, describiéndolas con vehemencia, como si las viera por primera vez. “Es que no he perdido mi capacidad de asombrarme”, garantiza.


En el año 1990, un veinteañero Manuel Munive ingresó a la Universidad Mayor de San Marcos para estudiar la carrera de Historia del Arte. “La elegí por iniciativa propia”, declara. Fue su profesor Alberto Castrillón quien le reafirmó e inculcó la pasión por el arte.
—¿Quieres ser crítico de arte? —le preguntó una vez—. Te vas a quedar sin amigos—le advirtió.
Durante aquellos años, incursionó en el teatro ilusionándose con ser director al ver en acción a personajes como Aristóteles Picho y Alberto Ísola. Pero no pasó a ser más que una ilusión. El joven Manuel encontraría su norte luego de trabajar como practicante en la Casona de San Marcos. Fue allí donde encontró en las exposiciones, lo que, sin proponérselo había estado buscando. Hoy cuenta con muchos años de experiencia en muestras artísticas y tiene en su haber más de una decena de libros sobre las exhibiciones de su autoría. Me muestra, complacido, el catálogo con su trabajo actual. Cuenta que será una exposición de grabados de petroglifos en cobre y papel. Se muestra orgulloso de su labor. “Trato de sólo realizar exposiciones que son de mi interés”, afirma jactancioso. Él cree en el arte para analfabetos. “Las obras deben hablar por sí mismas porque cuando una obra requiere que hables mucho, algo malo está pasando ahí”. Con una gran experiencia en la curaduría, proclama que no existe una fórmula o receta para ejercerla. Pero en algo sí es claro: Nada de texto, sólo apreciación. “¡No leas, contempla la obra!”.


Actualmente el Perú vive una crisis cultural y él no es ajeno a ello. Expresa con amargura cómo es que Lima en el siglo XVII era el centro de Sudamérica, el foco del arte y la cultura. Pero actualmente, ciudades como Bogotá, Sao Paulo o Buenos Aires, exhiben obras de artistas como Claude Monet, Camille Pissarro o Vincent van Gogh, mientras que en Lima no nos acercamos a tener algo parecido. “No tenemos ni museo de la cerámica ni de la textilería”, se lamenta. “Cuando no hay museos, estás privando al público del asombro que te da una obra de arte”, manifiesta. A pesar de eso, rescata algunas cosas buenas y me invita a visitar la muestra NASCA en el Museo de Arte de Lima y la colección Moche del Museo Larco, en Pueblo Libre.
Noto que ha terminado de comer. Deja los cubiertos sobre el plato y llama al mesero. Pide la cuenta y me advierte que debe volver a su labor. “Tengo muchas cosas pendientes”, me comenta. Le pido que me deje unas palabras, quizás un mensaje para aquellos jóvenes que quieren ser artistas y tienen esa ilusión viva. “Les recomendaría que no se dediquen al arte”, los desafía.









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Manuel Munive Maco: Panorama de un investigador Manuel Munive Maco: Panorama de un investigador Reviewed by Cuenta Artes on agosto 25, 2017 Rating: 5

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