Destierro: Una historia que reivindica a la mujer

Nueva novela de Alina Gadea  "Destierro"  Foto: Cuenta Artes / Lucía Portocarrero
 Se puede entender también como desterrar la infelicidad y el miedo y reemplazarla por el valor de volver a iniciar. Un tema de resiliencia. 



                Una novela sobre el destierro personal. Como liberación, quizá como encierro, pero como único camino posible. Alina Gadea ha escrito una pieza visceral, de matices profundos y centrándose quizá, en el deseo más inherente al sentimiento humano: la constante búsqueda de libertad.  
                Hablar de libertad sería, tal vez, como zambullirse en un terreno baldío. Mayormente, es difícil de alcanzarla y posiblemente solo ocurra en el arte. Gracias a su excelente prosa poética, Destierro presenta un marco global en la vida de una mujer: Esposa, madre, hija y mujer. Los episodios en que se divide la obra son cortos, sin embargo, precisos y puntillosos. Una mujer ante el divorcio inminente de un hombre marcado por su pasado y prejuicios comúnmente nuestros. Violencia, machismo y jerarquía de poder; una madre fantasma, cruel y dictatorial, gestora de aquel hombre, que vivirá en él como modelo y verdugo de sus sentimientos; Una lucha frontal, donde el pasado juega un papel clave en las decisiones de la  protagonista.
                Abundan las imágenes, cuidosamente seleccionadas y muy bien colocadas. Gran acierto de la novela, pues no cae en paisajes melodramáticos que conducirían al sentimentalismo convencional. El mundo circundante funciona a los ojos de la narradora como una vía de escape y ascensión hacia la libertad. Una ciudad que, en un principio, podría ser capaz de engullirla con furia; un acantilado mortal, dispuesto a recibirla, no para caer, sino para volar, como se precisa el inicio de la novela: “Me inclino hacia adelante para dejarme caer. No saltaría, mis hijos me esperan en casa. Pero podría volar, lejos. Perderme en el cielo".
                Considero que Destierro es un pasaje infaltable para los que deseen adentrarse un poco más en el miedo, angustia y lucha del corazón humano.
                A continuación, compartimos la entrevista que Alina Gadea nos brindó sobre su última novela. Disfrútenla:

 Cuéntanos un poco sobre tu proceso interior al concebir tu última novela Destierro.

Fue un proceso muy largo. Una serie de ideas inconexas y de sensaciones encontradas iban fluyendo en mí de manera espontánea. Poco a poco todo eso lo iba organizando en una estructura. Iba pensando en escenas, reflexiones y diálogos en los que se pudieran apoyar todas esas sensaciones que me inquietaban. Luego iba brotando el texto a borbotones. Ya tenía el tono y el lenguaje. Lo dejé salir tal como venía. Luego lo rehice varias veces. Eliminé, limpié, corregí.

  Más allá de tu rol como escritora ¿Qué sientes tú como mujer al leer tu novela Destierro?

 —Al leer mi propia novela, la siento como una historia que reivindica en cierta forma a la mujer que suele llevar una parte muy difícil dentro de un divorcio, más cuando es madre y cuando ha tenido que asumir el rol que la sociedad le  impuso en la generación pasada. Un sacrificio considerable y la renuncia a muchas cosas importantes en la vida.
               
     En Destierro se aprecian diversas personalidades de “madre”. La madre autoritaria y déspota, la madre protectora de sus hijos, la madre hija, la madre esposa, la madre anciana y niña a la vez. Cuéntanos un poco sobre el desarrollo de dichos personajes. 

 — El tema de la madre es algo que quería explorar. Literariamente es algo muy rico ya que todos venimos de una madre, la que imprime en nosotros cosas buenas y malas. Tomé la maternidad como punto para construir la psicología de los personajes a partir de su infancia, como un psicoanálisis hacia atrás. Comprender de dónde sale la forma en que uno tiene de vincularse en la vida y de posicionarse en el mundo. Me parece interesante también analizar al  personaje de la mujer como madre y a la vez como hija y mostrar distintos tipos de madres y cómo influyen en sus hijos.

      La palabra “destierro”, alude simbólicamente a muchos casos en tu obra. Quiero quedarme con uno en particular, el de la mujer desterrando aquella sumisión que le impide volar (otro gran simbolismo). ¿Cuál es tu opinión como mujer sobre dicha sumisión, reflejada en muchos ámbitos de nuestra sociedad?

—La palabra destierro efectivamente alude simbólicamente a varios aspectos en esta historia. No solo a lo que significa quedarse fuera del territorio personal que es un hogar, sino también, como bien dices al hecho de que una mujer logre desterrar la sumisión en la que vive y sobreponerse al riesgo que supone la libertad y el miedo que conlleva. Esa sumisión para la que fue preparada durante su niñez a través de la educación represora. Se puede entender también como desterrar la infelicidad y el miedo y reemplazarla por el valor de volver a iniciar. Un tema de resiliencia. 

5   Recurriendo al tema del amor y la ruptura matrimonial, tu novela traza, en cierto modo, un fresco de la idiosincrasia peruana.

—Qué bueno que lo leas de esa manera porque aunque tocado secundariamente es un aspecto importante: la sociedad peruana sigue siendo conservadora. El texto retrata entre otras cosas, esta realidad en cabeza de mujeres de doble moral, en las que está muy asentada la mentalidad machista, en función de conveniencias de orden material. Esa es una de las taras de nuestra sociedad, que me incomodan y motivan a explorarlas. Se exige y espera demasiado de la mujer y de la madre y se le valora poco.

       En Destierro se aprecia gran cantidad de imágenes. Algunas se entrelazan directamente con el interior de la narradora y otras funcionan como agente externo, pero ninguna está dejada al azar y todas aportan gran simbolismo a la historia. Cuéntanos sobre el proceso de creación de la atmósfera y el trabajo del lenguaje.
             
 —Las imágenes son muy importantes en este texto. Por tratarse de la crónica personal de una separación, el proceso que la antecede y la repercusión que tiene en uno, podría verse como una historia común en cuanto al tema, pero el tratamiento debía ser original. Pienso que las sensaciones son la sangre del texto. La acción corre dentro de la conciencia de los personajes. Para eso escogí el tono apremiante y entrecortado. Con un lenguaje especial que logre comunicar en imágenes las sensaciones. La atmósfera del acantilado me sugería un símbolo de vértigo, miedo y liberación a la vez.
Comentanos tus próximos proyectos


—Tengo en mente una novela, ya estoy juntando los pedazos para armar una historia que tiene que ver esta vez con el tema del padre. Me interesan los temas personales, familiares, psicológicos y subjetivos.


Sobre la autora

Alina Gadea (Lima, 1966) es abogada de profesión. Inicia en el mundo literario como una de las ganadoras de la Bienal de Cuento Copé 2007, con el cuento “La casa muerta”; un relato casi autobiográfico, pues cuenta la historia de la casa miraflorina donde la autora pasó su infancia. Gadea ha publicado después las siguientes novelas –Otra vida para Doris Kaplan (2010), Obsesión (2012), Destierro (2017).
Destierro: Una historia que reivindica a la mujer Destierro: Una historia que reivindica a la mujer Reviewed by Cuenta Artes on agosto 30, 2017 Rating: 5

Facebook