Más allá de la música: Entrevista a Eduardo Albareda

Fotografías: Eduardo Albareda
“Allá todos trabajan para que los músicos estén concentrados en tocar y nada más. Eso es algo que no he encontrado muy seguido en Lima.”

Eduardo Albareda es un músico multifacético; además, es también comunicador y sonidista, carreras que le han servido para ampliar su campo de trabajo más allá de la mera labor creativa y abordar temas referentes a la producción, manejo y, muchas veces ignorado, entendimiento y comprensión del medio artístico local. Lo conocí hace algunos años, cuando nos embarcamos en la formación de un proyecto musical, el cual duró menos de un año, pero que me sirvió para aprender mucho de este músico con pinta de metalero, barba algo canosa y agresivos toques de guitarra. Sobre todo, para desechar aquella idea, casi siempre errónea, de encasillar a los músicos y artistas en un solo género. Actualmente Eduardo participa en varios proyectos musicales en simultáneo. 

A continuación, compartimos la entrevista que le realizamos luego de su exitoso paso por España junto a Astronaut Project, banda donde funge el cargo de guitarrista. En la nota, Eduardo nos habla sobre su trayectoria musical, así como también menciona puntos referentes al medio musical peruano.
 

Tienes una amplia carrera como músico y sonidista, y comunicador audiovisual. ¿qué nos puedes contar sobre estas tres áreas en el medio laboral peruano? ¿qué tan requerido es un sonidista en la actualidad?

En mi experiencia personal, esas tres áreas tienen dos “sabores” en el medio peruano: una es la más centrada en el lado artístico (y desgraciadamente no muy ligada a la seguridad financiera) y la otra más enfocada en la parte masiva y comercial. Es algo que a mí me parece ilógico y triste, pues siempre hay un lado creativo aplicable incluso a los proyectos más prefabricados, pero es una calle de un solo sentido – no siempre hay demanda para los proyectos alejados de lo masivo, pero siempre dan una satisfacción mayor.

El papel de un sonidista es clave en cualquier presentación en vivo, porque en sus manos está que la visión del artista se transmita de la forma más transparente posible y sin vallas de carácter técnico. Debería ser parte del grupo invariablemente, para asegurar un entendimiento cabal de la propuesta musical.

Principalmente, ¿cuál es el papel de un productor musical y qué tan importante es respecto al grupo que produce?

La tarea del productor consiste en saber escuchar y proponer cambios que juzgue necesarios para lograr que una canción llegue a su potencial. Obviamente, es una tarea extremadamente subjetiva, pero estoy seguro que cada productor tiene en su cabeza qué es lo que hace una “buena canción”.
Por otro lado, hay bandas que tienen productorfobia y no les gusta la idea de cambiar las canciones que “ya están”. 

Como músico has participado y participas en más de una banda a la vez. ¿Esto es algo que sucede en muchos países o es más una característica de nuestro medio?

No sé si es una situación poco común, pues depende de los requerimientos de cada banda. Si formas parte de una banda que está constantemente de gira, pues es evidente que no vas a poder ensayar, grabar ni presentarte con otras bandas durante ese tiempo. Hay gente que piensa que es un sacrificio de calidad por cantidad, pero mis amigos Camilo Uriarte y Camilo Riveros en algún momento han formado parte de tantas bandas que si ibas paseándote de concierto a concierto terminabas dudando de tu sobriedad al ver sus caras por todos lados – quién sabe, quizás es algo que haces si te llamas “Camilo” – pero en todas tocaban con el mismo nivel.

Creo es cuestión de una búsqueda, no sólo en lo musical sino en lo personal. A veces te encuentras con un grupo de individuos y luego de un par de ensayos te das cuenta que eres parte de ellos y eso es importante a la hora de hacer música - La conexión.

Has participado en grupos de diferente estilo, desde el death metal, el trash, hasta el dream pop. ¿qué nos puedes contar sobre dicha versatilidad y cómo te has acoplado a géneros que son, de alguna forma, opuestos?

Lo que me viene más fácilmente es todo lo ruidoso, caótico y agresivo, pues es donde tengo más “entrenamiento auditivo”. Me acoplo fácilmente porque sé qué es lo que quiero escuchar. Me es más fácil concentrarme en el performance.

En el resto de géneros, generalmente tengo que preguntarle al resto de músicos qué es lo que quieren de mí y sacar recursos de otras influencias para cumplir mi parte. Lo que más me sorprendió cuando dejé de tocar exclusivamente metal fue que era que en otros estilos aprendía más y aplicaba más otros conocimientos. Y esos recursos, al transportarlos al metal, me han ayudado a expresar otras cosas. Creo que, en general, la experiencia me ha ayudado a crecer musicalmente.

A diferencia de los músicos de conservatorio, que por lo general trabajan en orquestas y como docentes, ¿cuál es el campo laboral más propicio para un músico popular? Un rockero para ser preciso.

No sé si el más propicio, pero el más común sería tocar en una banda “comercial”. Una segunda opción podría ser la docencia, como el caso de Kike Robles, gran productor que tuvo la paciencia para enseñarme los fundamentos de teoría musical. Finalmente depende del individuo. No todos tenemos la misma formación ni el mismo background.

Estuviste en España junto a tu banda Astronaut Project. ¿cuál es la principal diferencia que notaste entre el medio europeo rockero y el peruano?

Una de las grandes diferencias para mí fue que desde los eventos más pequeños hasta los más grandes había un staff amplio, especializado y profesional. Es decir, siempre tenías a un stage manager a tu lado asegurándose que todo esté bien, alguien guiándote de un lado a otro, encargados de backstage, etc. Allá todos trabajan para que los músicos estén concentrados en tocar y nada más. Eso es algo que no he encontrado muy seguido en Lima.

Por otro lado, más allá del medio “rockero”, la cultura de consumo musical es sumamente diferente. Aquí me da la impresión que nos esforzamos por formar micro-escenas que tratan de especializarse y terminan siendo irrelevantes, mientras que el público europeo está abierto a escuchar Indie seguido por Thrash y terminando con electrónica. Les importa más la calidad de la música que el género.

 Una pregunta algo personal. En cuestión de sonido y equipos de grabación actuales, ¿en qué se diferencia el sonido ochentero del actual? Por ejemplo, al oír un concierto en vivo de bandas en los ochentas y en la actualidad (la misma banda), se siente el sonido presente un poco más “seco”, tanto en los instrumentos como en la voz. ¿a qué se debe eso?

No sé si hay una explicación, pero a mi parecer siempre ha habido, hay y habrá ciertos recursos de mezcla de moda que terminan volviéndose la norma. En los años ochenta el reverb exagerado era una opción estilística que vino de la mano con el new wave y el post-punk. Ahora bien, los ochentas fueron ya hace más de treinta años y por algún motivo, actualmente en el Perú hay una obsesión con esa época. En provincia se siente mucho más, cuando por ejemplo vas a un bar y de pronto te encuentras con que ponen Indochine, Echo and the Bunnymen y The Cure, todas bandas que me gustan, pero que forman parte del pasado. Es como si hubiera gente que se niega rotundamente a escuchar música nacida en los noventa (que, dicho sea de paso, fue hace veinte años).

En la actualidad los efectos suelen venir por parte de la banda. Es decir, si quiero reverb en mi guitarra, llevo un pedal de reverb o un amplificador que cuente con ese efecto. Ahora, esto no quiere decir que no se usen efectos en el sonido en vivo, sino que hay muchos efectos que son sutiles y sirven para “ajustar” la mezcla, como la ecualización, la compresión, gating, etc. El único efecto que es fácil diferenciar para el público es el reverb o el delay en la voz, por ejemplo, y se utiliza principalmente para diferenciarla de la mezcla general. A nivel personal, creo que, dependiendo de la banda, la voz debería tratarse como un instrumento más. 

En su mayoría, vemos que los grupos de rock y derivados de dicho estilo, se producen de forma independiente. ¿Cuál es el principal motivo de aquello en comparación a otros géneros musicales? 

Creo que se debe a que muchas ramas de lo que se considera “rock” no son comerciales. Nadie invierte dinero en el rock porque sencillamente no es el género que más vende. La cumbia y la salsa son muchísimo más masivas y hay bastante dinero de por medio. El único evento comercial masivo de rock en Lima es “Vivo por el Rock” (que ya va en su centésimo quinta edición si no me fallan los cálculos). Para mi uno de los síntomas de que el rock era un mercado microscópico fue en el 2009, cuando vino Faith No More a Lima; parecía un concierto privado por la bajísima concurrencia. Una banda que en otro contexto atraería miles de personas, en Lima tuvo una asistencia de menos de mil personas. Lo mismo ha sucedido en otras ocasiones, como cuando Entombed, una banda renombrada y creadora de un sonido, tocó en el Mao Bar para no más de trescientas personas.

Se ha debatido muchas veces si éste fenómeno se debe a que este tipo de shows tiene un público objetivo especializado, o a que los precios de las entradas son demasiado altos respecto a otras regiones, pero creo que uno de los principales problemas es que el Perú carece de cultura de consumo de arte. Somos un país en desarrollo donde el arte es un lujo para pocos y es claro que en un contexto así, los conciertos de gran escala no son un buen negocio. Como melómano, creo que a veces la mejor alternativa es viajar al exterior y ver uno o dos conciertos mientras se aprovecha de conocer otra ciudad. Uno termina invirtiendo lo mismo que en una entrada en primera fila, prácticamente.

Próximos proyectos. 

En Maestro Caníbal soy relativamente nuevo, así que aún estamos ensayando los temas existentes para luego concentrarnos en componer y grabar nueva música.

Con Lesión, estamos grabando (por tercera vez!) nuestro primer LP (que empezó como un demo, luego un EP) en Fonoteca, nuestro estudio.

Con Reo Nerva ya grabamos las bases de los temas del próximo disco (que supongo saldrá en algún momento del 2018 – Reo es sumamente prolífico) y nos faltan agregar algunos detalles para que esté listo.

Finalmente, siempre hay proyectos nuevos con los que espero aprender más y, principalmente, hacer un poco de bulla. Digo, música.

Pueden seguirlo en su página de Facebook:  https://www.facebook.com/ealbareda    

Más allá de la música: Entrevista a Eduardo Albareda Más allá de la música: Entrevista a Eduardo Albareda Reviewed by Cuenta Artes on julio 10, 2017 Rating: 5

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