El futurismo italiano: del discurso de la velocidad y la guerra


Fotos de Juan De Gouveia
 Por Dayana Villa

Es domingo, hace algo de sol. El Museo de Arte Italiano nos recibe con gente en la entrada haciendo fotos de su hermosa fachada. Adentro, la exposición “Futurismo & Velocidad” envuelve con su luz toda la sala.

Esa maravilla que fue el futurismo, tan disruptiva y luego tan parte de todo, hace gala de sus colores en la riqueza de sus trazos, transmitiendo su velocidad en las tres salas del museo. Un movimiento que exaltó, como lo quiso Tommasso Marinetti, el insomnio febril, la velocidad, el salto mortal, la sensación de dinamismo.

Fotos de Juan De Gouveia


La muestra reúne 40 obras de diferentes pintores futuristas, entre ellos, Giannattasio, Corona, Rizzo, Voltolina, Gambini, Di Bosso. Cuadros que destacan la belleza de la máquina, las fracciones de segundos a través de líneas, el accionar al encender un motor, en fin, pintura que reclama y sabe de cambios.

Presentir el instante
El futurismo temprano muestra trazos rápidos e incompletos, como el instante mismo, aboliendo toda necesidad de contemplación. El futuro, ese ahora, es un rumor que se presiente antes de mostrarse por completo.
El paisaje pierde relevancia para los futuristas, el pintor no lo busca, lo lleva en sus entrañas. Los cuadros hacen las veces de versos quebrados: en la Sala 1, la velocidad se acerca a través del ruido del motor de una moto, de las ciudades difusas en el andar; en la Sala 2, las locomotoras parecen querer salir del lienzo, el futuro ha llegado y es humo, rapidez, quebrar distancias; mientras, en la Sala 3, lo bélico se hace presente: aviones, bombardeos. Es el poema de la guerra, es su ritmo.

Fotos de Juan De Gouveia

La admiración inevitable
Los aviones, los pilotos, las explosiones. Una espiral que se desenrolla para tocar el cielo, con juegos de colores vibrantes, colores que van desde lo claro a lo oscuro.
Es interesante observar como los futuristas tenían la necesidad de representar la luz, de querer atraparla a través de figuras geométricas que vuelven difuso lo ya definido. Así mismo, la muestra que se presenta en el Museo de Arte Italiano señala el hecho de que la belleza de lo terrible atrae al artista: la seducción de la novedad (el aviador en su faena) es ineludible. Sin embargo, las consecuencias de lo nuevo pueden leerse entre líneas, pasan del ascenso de los aviones a su descenso, al ataque. Cierta disconformidad aparece levemente.

Fotos de Juan De Gouveia

Al principio, los aviones recuerdan a un juego de niños (sus colores, sus subidas al cielo) pero el futuro llega de golpe, se van sumando elementos al cuadro y en un pestañear se hallan las duplas: la paz y la guerra, el Coliseo romano y el avión, la tríada de pasado,  presente y futuro, el juego y la herida.
Esta exposición estará hasta el domingo 06 de agosto y cuenta con entrada gratuita. Un buen paseo para disfrutar de un arte que es grito, velocidad y luz.
Recorremos la sala dos veces. Dos niños se sienten atraídos por el color de los aviones y las motocicletas. La guerra parece seducir incluso al más impávido.
El futurismo italiano: del discurso de la velocidad y la guerra El futurismo italiano: del discurso de la velocidad y la guerra Reviewed by Cuenta Artes on junio 26, 2017 Rating: 5

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