Sirenas, hiedras y rosas: El canto de La Lá

Foto Juan Pablo Murrugarra Fotografía, Luis Salcedo 


Por Aarón Alva

“No buscaba una verdad, ni en la filosofía, ni en la música. Pero en el camino de cada profesión fui encontrando varias cosas, verdades o certezas personales, algunas más permanentes que otras.”

            La musicalidad de una voz tranquila y melodiosa, de matices cuidados y pasajes disonantes dentro de una atmósfera armónica, nos detuvo la primera vez que la escuchamos cantar en directo, mientras recorríamos la feria del libro. Mira, es La Lá, le dije a mi pareja. 

 Así fue cómo su música nos invitó, o quizá sea mejor decir, nos sedujo a perdernos en ella. Canciones como Sirena, Mango, Hiedra, nos develaban  una voz que parecía imitar el canto bucólico de una flauta traversa, seguida por una guitarra que acompañaba las complejas líneas melódicas, pero de directo y sencillo mensaje. Desde aquel instante quisimos saber más sobre Giovanna Núñez, voz de La Lá.
Pronto nos pusimos en contacto con ella, quien gustosa accedió a darnos una entrevista.



           

Giovanna Núñez, una chica sencilla, dedicada tiempo atrás al estudio de la filosofía y luego atraída por la magia de la música. Sin embargo, en ninguna de ellas buscaba una verdad, sino quizá un camino, el cual encontró y la llevó a descubrir muchas cosas, entre verdades y certezas personales, algunas de las cuales permanecieron más que otras. Una personalidad que no define su reflejo en la música, pero que busca dentro de sí misma al momento de componer y cree en el cambio más no en una verdad estática.

              Le preguntamos por su trabajo como músico en nuestro país y ella lamenta que existan múltiples dificultades. Entre ellas, quizá la más dañina a nuestro criterio, es pensar (e incluso muchos músicos lo piensan) que la música no es una profesión y algunos consideran como inmoral cobrar por un trabajo musical, debido a una idealización de esta profesión. Es decir, una realidad que ha transgredido el respeto por el trabajador musical. ¿Qué músico no ha sido golpeado alguna vez por una rama de esta realidad? Además, muchas veces, hacer música, sumado al hecho de ser mujer, es quizá una combinación que requiere, lamentablemente, un doble esfuerzo. Para La Lá, que la gente subestime a alguien por su sexo, o espere que solo realice actividades “propias de su sexo”, es como una cárcel si uno se deja llevar por esos absurdos mandatos externos. Sin embargo, el ser mujer le dio la alegría inconmensurable de ser mamá. Y por ello dejamos la pluma para darle paso a sus palabras: “Siempre he sido feliz con mi maternidad. A pesar de que el mundo laboral está hecho para eyectar a las madres con niños pequeños de los espacios de trabajo; o eyectar a los hijos de la vida de las madres que quieran hacer una carrera. Mi hijo me ha acompañado en todo lo que he hecho y ha hecho que todo sea más importante, que tenga un sentido más profundo cada pensamiento, cada paso.”         




            El arte nunca significó en su vida una profesión romántica. Su familia cultivaba la vena artística con mucho ahínco. Volviendo por un momento a la filosofía, considera que no es, a pesar de lo que suele creerse, una profesión poco requerida. Los filósofos están inmersos en programas políticos, entidades estatales y organizaciones privadas, ya que es muy claro el papel fundamental que la filosofía representa para la sociedad.  

            La Lá no optó por la carrera musical en primera instancia, sino por la música en sí misma. Se dedicó a componer íntimamente y luego sintió el deseo de compartir su música. Por dicho motivo, su única razón para cantar frente al público, es compartir el trabajo que descubre en su privacidad. Lo anexo le resulta secundario (la industria musical y demás), valorando en lo más alto la conexión personal que siente con la música, de donde aflora todo el sentido para querer compartirla.

             “No tengo intensión de nadar contra la corriente, ni me condiciona la idea de que me desechen, solamente voy a hacer lo que me gusta y compartirlo mientras algo salga.”

            Se desconoce si la música tiene un tiempo definido en el cual transcurre, o incluso un espacio, pero son infinitas las sensaciones tangibles que de ella emanan. La Lá las describe como pequeños momentos en los que se siente viajando pero sin perder la consciencia, tratando de mantener las melodías y a su vez abrirse al público.

            En el 2014 nos presentó su primer trabajo discográfico, titulado "Rosa" del que se recogen temas de variado estilo e íntimas letras. Cerramos la entrevista con un agradecimiento enorme a esta gran artista nacional, invitándolos a escucharla en su canal de Youtube, Spotify y también a través de su cuenta en Facebook.






Sirenas, hiedras y rosas: El canto de La Lá Sirenas, hiedras y rosas: El canto de La Lá Reviewed by Cuenta Artes on enero 12, 2016 Rating: 5

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